La dirección de orquesta consiste en la aplicación de forma artística de determinadas técnicas gestuales, de ensayo y psicológicas para conseguir que una orquesta recree la obra de un compositor de la forma más adecuada a cómo éste la pensó al crearla.
Dada la labor del director de orquesta, el desarrollo interpretativo debería ser mezcla de conocimiento de la obra musical, sabiduría, filosofía y carácter y personalidad propias puesta al servicio de la obra del compositor.
El director de orquesta aplica una serie de técnicas que son las siguientes:
- Técnicas gestuales: Consisten en la serie de movimientos físicos que han de realizarse para indicar a la orquesta cómo han de tocar, más allá de lo meramente escrito en la partitura. Los movimientos se realizaran principalmente con el brazo, y se pueden resumir tres figuras principales:
Bastón: el gesto se divide en dos fases, una de subida y otra de bajada, desde un punto de inicio o pulso.
Triángulo: El gesto
se divide en pulso inicial, tramo horizontal hacia fuera, en que se marca el
segundo pulso, tramo vertical de subida desde el tercer pulso y caída hasta el
siguiente pulso inicial.
Cruz: El
gesto se divide en pulso inicial, tramo horizontal hacia dentro (con o sin
cruce de brazos) hasta el segundo pulso, tramo horizontal hacia fuera hasta el
tercer pulso, y cuarto pulso con rebote vertical hacia arriba más su posterior
caída hasta el siguiente pulso inicial.
- Técnicas psicológicas: Consisten en la manipulación de los músicos y del público para re-crear las intenciones del compositor al crear la obra musical. Dependerán de la habilidad del director de orquesta como comunicador y de su disposición hacia la obra.
No hay comentarios:
Publicar un comentario